Por aquellos
años, el María Inmaculada contaba ya con más de 35 años y la gente que residía
en la
ciudad de Albacete participaba en las corrientes migratorias que
vivió todo el país. Aunque la localidad sufrió la partida de muchos
albaceteños, también recibió a mucha gente que provenía de lugares distintos.
Concretamente
en la década de 1960, Albacete y su término sufren un fuerte proceso de
urbanización como consecuencia de las gentes que llegan de zonas más rurales.
Tanto es así que, en 1965, la ciudad tiene 81.756 habitantes.
Una
de aquellos habitantes era la pequeña Rosa que, por entonces, contaba con 8 años
de edad y cuyos apellidos eran “Medina” por parte de su papá y “Monzón” por el
de su mamá.
Rosa en 1966 |
Esta
niña llevaba ya unos años asistiendo al Colegio María Inmaculada, en el que las
Hijas de la Caridad la instruían, tanto a ella como a sus compañeras de clase,
para que fueran buenas chicas y, con el tiempo, buenas personas. Por entonces,
el colegio era solo de chicas y las maestras eran, en su totalidad, hermanas.
Todas
las chicas llevaban el mismo uniforme, el cual se componía de una camisa azul
celeste, una falda con peto de color azul marino y un jersey y calcetines también
azules.
Albacete, en aquellos años, tenía
sus calles ordenadas en distritos, y nuestro colegio se situaba en el Distrito
Nº 4. Se encontraba en una zona donde se construían nuevos edificios, nuevas
viviendas, como consecuencia de la llegada de más gente y pasó a ser la zona
más dinámica de la población. Sobre todo por este crecimiento, se incrementaron
los distritos mencionados y el colegio pasó a estar en el Distrito Nº 5 en la
decada de 1970.
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Evolución de los distritos en las décadas de 1960 y 1970 |
Ya en 1975, Albacete contaba con 101.815
habitantes y, al igual que le ocurrió a la pequeña Rosa en la década anterior,
ahora era la pequeña Paqui quien disfrutaba y asistía a clase en
el Colegio
María Inmaculada con tan solo 5 años.
Paqui en 1976 |
Son 10 años, una década, el
tiempo transcurrido entre estas dos antiguas alumnas del colegio, pero ambas
nos cuentan lo mismo, aquello que recuerdan con especial cariño: las
celebraciones que se realizaban en el patio del colegio durante el mes de Mayo.
Por aquellos años, no existía la
imagen de la Virgen María que hoy acompaña a los/as alumnos/as del colegio
cuando juegan en el Patio de Ed. Infantil y, por eso, las hermanas colocaban en
el mismo una imagen de la Virgen para tenerla presente mientras celebraban su
mes, el mes de María, el mes de las flores. Lo hacían todas juntas (hermanas y
alumnas), a cielo descubierto y con la compañía del árbol que estuvo plantado
durante muchísimos años en ese patio. Cantaban, hacían propósitos, rezaban y
regalaban flores a la virgen,… sobre todo el 13 de mayo.
En estos días, y después de tantos y tantos años, volveremos a
celebrar el mes de la Virgen María, el mes de las Flores, en el Colegio María Inmaculada de Albacete. Los maestros esperamos que todos disfrutéis de estos días de alegría.
Muchísimas gracias a Rosa y a Paqui por compartir sus fotos y sus
experiencias.
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